
Tienes tres herramientas que ya pagas. El mes las cruza a mano. La tentación es "hacer una app". A veces la pieza que falta es un cable. A veces el cable no existe porque el proceso no cabe en ninguna de las tres.
Integra cuando
Los tres sistemas hacen su trabajo. El dolor es el paso entre ellos: copiar un cliente, un pedido, un estado. El dato ya vive en algún sitio. Nadie lo reescribe. Solo no viaja.
La regla es estable. "Si el presupuesto pasa a aceptado, crea el trabajo." Eso es un puente. No es un producto.
Puedes decir qué campo sale y qué campo entra. Si no puedes, no estás listo para integrar. Estás listo para sentarte y escribir el flujo.
Construye cuando
El hueco es el trabajo, no el transporte. Presupuestar a vuestra manera. Planificar con vuestras reglas. Un cierre que ninguna de las tres sabe hacer. Ahí una integración solo mueve un apaño de un sitio a otro.
Una de las tres es la de verdad y las otras son teatro. Si el número oficial vive en una hoja "mientras tanto", no integres la hoja. Sustitúyela. Eso es el otro artículo: dejar la hoja de cálculo.
Nadie puede nombrar el sistema que manda. Integrar tres fuentes sin un dueño te deja tres verdades. Primero elige cuál manda. Luego el cable.
Una prueba corta
Escribe en una línea: "Cuando pasa X en A, tiene que existir Y en B." Si esa línea es el mes, integra. Si el mes es todo lo que pasa dentro de A, construye A.
No hagas las dos a la vez "para aprovechar". El puente y la pieza nueva son dos alcances. Dos presupuestos. Si los juntas, vuelves al presupuesto abierto.
Qué no es esto
No es un catálogo de conectores. No es una lista de marcas. Si A y B tienen una vía oficial y la regla cabe en una línea, úsala. Si la vía no existe o la regla no cabe, eso es el dato: o cambias la regla o construyes la pieza.
Después
Si el puente es el trabajo, el encargo sigue siendo uno y el alcance cabe en esa línea. Si la pieza nueva es el trabajo, el encargo es software a medida. Esta página solo separa el cable de la herramienta.